• lunes 18 noviembre 2019

    06-05-2014

    "La expansión de las empresas multilatinas en el sector financiero, sus efectos", por Alberto José Robles



    Buenos días, compañeras, compañeros. Muchas gracias por la invitación, a Alejandra, a la Bancaria, un sindicato realmente importante en la Argentina, que ha creado el modelo sindical argentino allá por la década del 20. Felicitaciones también por el 9° Encuentro de Mujeres. Esto es una manera de cambiar el país, aunque parezca increíble, así también se cambia el país. Las leyes solas no alcanzan.

    Si no tienen este tipo de presión de organización y de presión quedan en palabras. Lo hemos vivido, sobre todo los abogados laboralistas, la letra de la ley se queda ahí y no pasa nada si no hay organizaciones sociales y sindicales que presionan para que esa letra se haga realmente realidad o para que aparezcan leyes que realmente vayan cambiando la realidad. Este tipo de actividad genera mucha conciencia y realmente cambian el país. Uds. están cambiando el país.

    El tema básicamente es mundo, mujer, multinacionales. Encuadrar un poco la agenda de género y el tema de las multinacionales como empleadoras dentro de lo que está pasando en el mundo. Es decir un panorama de lo que está pasando para ubicarnos para ver dónde estamos y a dónde estamos yendo.

    Lo primero que hay que ver es que si nosotros nos ubicamos en el tiempo, en los últimos 100 años hubo tres grandes crisis. Las crisis marcan mucho los rumbos o terminan sistemas. La de 1929, la famosa gran depresión que dio origen a todo un sistema social que se llamó el estado de bienestar. De ahí viene el Ministerio de Trabajo, las convenciones colectivas, Ese sistema entró en crisis con otra crisis que fue la de 1973, conocida también como la crisis del petróleo. En Argentina justo ese año ganó el peronismo, terminó una de las grandes dictaduras y volvió Perón. Todo el sistema económico se mueve con el petróleo, por lo tanto cuando subió el precio del petróleo entró en crisis el sistema, dio paso a otro sistema económico-social que se llama neoliberalismo. Es un sistema muy distinto del anterior. El anterior tenía que ver con los ministerios de trabajo, con las leyes laborales. El neoliberalismo negó todo eso. Decía que no hacían falta sindicatos. Mejor dicho que los sindicatos eran negativos porque regulaban el mercado de trabajo. El neoliberalismo planteaba, sigue planteando que los mercados tienen que estar reculados, por eso los sindicatos son negativos. Lo mismo instituciones como el salario mínimo que es malo para el neoliberalismo porque regula el mercado de trabajo, el salario mínimo y es el mercado el que tendría que decidir cuál es el monto de salario que se debería pagar.

    Por eso durante todos esos años en Argentina hubo dictaduras, hubo un período de privatizaciones. El salario mínimo en Argentina nunca se derogó pero quedó tan bajito que ni aún un esclavo ganaba el salario mínimo. Los esclavos existen, son las personas que trabajan sin papeles, en Argentina había hasta el año 2003 o 2007 un millón de trabajadores sin papeles. En Argentina había esclavos. Yo he trabajado con ellos, porque las personas que no tienen papeles no pueden mandar una carta documento, no puede tener una cuenta bancaria, no puede tener un contrato de trabajo, no puede hacer un juicio, no hay forma de hacerlo. Había un millón de personas en esas condiciones.

    Pasamos a un modelo que se llamó neoliberalismo, privatizaciones, que no hubiera paritarias, que no hubiera convenios colectivos, que no hubieran sindicatos o que estuvieran sumamente débiles, que no hubiera sueldo mínimo, vital y móvil, que no hubiera leyes laborales.

    ¿Qué pasó en el 2008? Hay una nueva crisis, tan importante como las otras dos. Esto que estamos viviendo en el mundo no es un tema menor, es un tema mayor. Esta crisis no se sabe, es un signo de interrogación en el que estamos en este momento. Hay una crisis del neoliberalismo y no se sabe, del mismo modo que en 1935 no se sabía lo que iba a venir, lo mismo que en 1973. Entre otras cosas no se sabe porque va a depender de nosotros. Depende de cuánto nos movamos, de cuánto nos organicemos o de cuánto no nos movamos y en gran medida estas reuniones en Argentina, en Sudamérica, en el mundo irán determinando que el nuevo sistema sea más sindical, que tenga más en cuenta a los trabajadores, o lo tenga menos si no hay este tipo de organizaciones, no hay este tipo de movilizaciones. Así que no se sabe. Lo que se sabe es que es un momento de crisis, probablemente de crisis final del neoliberalismo, porque las crisis marcan momentos de terminación. No quiere decir que cuando hay una crisis todo es hermoso y maravilloso, en el 29 vino Hitler, la Segunda Guerra Mundial. Así que la historia no está regalada ni está dada, hay que ir, hay que buscarla y tratar de conseguirla, pero esto es nuestro mapa, nosotros estamos ahí en ese signo de interrogación.

    Cuando uno ve en internet, en los diarios lo que está pasando, ve un mundo que está terminando. Europa está en crisis, en serio, es algo más viejo que lo del 29. Europa tiene una crisis de siglos en este momento y probablemente haya una finalización de lo que fue Europa como cultura hegemónica en el mundo en los últimos cinco siglos.

    A Homero le remataron la casa. Esto no es una tontería. En EE.UU: Homero es el prototipo de un trabajador de clase media, con salario, trabajo en blanco, con salario decente. El trabajador de clase media en EE.UU. tiene vivienda, es parte del sistema de vida americano. Sin embargo le remataron la casa. Se la compró el vecino Frank, ahora Homero es inquilino. Esto fue en el 2009. Habla de la magnitud de la crisis, por supuesto que no fue el único. Homero. Hay millones de trabajadores norteamericanos a los que no eran amarillos que también le remataron la casa.

    El jefe de los economistas del HSBC dice una frase que es absolutamente impresionante porque lo está diciendo uno de estos 85 que tiene la plata de todos. La frase es “Europa ya ha perdido una década (lo dijo el año pasado). Desde el 2003 no crecemos y podemos estar enfrentando la segunda década perdida” Por supuesto cuando hay décadas también significa retrasarse, lo que está pasando ya hubo un retraso de 10 años de Europa, va a ver un segundo retraso de otros diez años, porque es obvio no hay nada en vista de que empiece a remontar de algún modo, porque las medidas que han tomado ya las conocemos. En realidad nosotros somos especialistas incluso, nos tendrían que llamar a nosotros, ya sabemos lo que va a pasar. Hay cientos de imágenes en internet del desastre que está pasando en España. Así como en la Argentina, Irlanda como la Argentina fueron presentadas por el Fondo Monetario Internacional al mundo como el ejemplo que había que seguir. Argentina fue un ejemplo. Fue el único país en la historia del FMI que fue llevado para una reunión del Fondo para mostrar lo bien que estábamos haciendo las cosas en 1998. Tres años después la Argentina desapareció, virtualmente. No tuvimos más moneda, además del desastre social, costó muchísimas vidas, mucho más que los 37 que mataron acá en Plaza de Mayo. El 19 no sólo hubo muertos de tiros, hubo muertos de hambre. Entonces, lo que está pasando en esta crisis que empezó en el 2007 está entrando en crisis mucho más que un sistema que tiene 60 años, está entrando en crisis toda una forma de organización del mundo que tiene siglos. Acá lo que está terminando en primer lugar es el colonialismo que empieza con el descubrimiento de América por parte de los europeos, ¿descubrimiento? Por fin nos descubrieron.

    El colonialismo es más que tener virreinatos. Es establecer una organización del mundo en el que un pequeño grupito de persona manda sobre las demás, dicen lo que las otras personas tienen que hacer. Nosotros hablamos español. España está muy lejos de acá, la única forma de pensar y cuando uno le roban un idioma le roban todo, le roban el alma. Nosotros no nos damos cuenta, pero todos hablamos idiomas que no son de acá. Es como si los españoles hablaran malayo, a ellos le sorprendería mucho, o a los suecos hablar árabe. Suecia está tan lejos de los países árabes como nosotros de los países europeos y hablamos un idioma que no es nuestro. Es cierto, lo conquistamos, lo reformulamos y los españoles siguen diciendo que no hablamos español. Eso es colonialismo. No terminó cuando se fue el virrey, sigue. Malvinas: no hay forma de explicar que son inglesas. Si ellos reclaman que son inglesas. ¿Liverpool es argentina? Si ellos reclaman Malvinas yo reclamo Liverpool. El colonialismo está terminando. Europa y el colonialismo se debilitan y por supuesto la posición de Argentina en el reclamo de Malvinas se va a fortalecer, no en uno o dos años. Estas son luchas de décadas. Esto hay que entenderlo, porque hay una cuestión de tiempos, donde, en el tiempo, Argentina y América Latina tienden a fortalecerse. Inglaterra ha sido la potencia más importante del mundo, más que EE.UU. Hoy no lo es más. Va a seguir bajando. Eso va a fortalecer relativamente la posición argentina y latinoamericana sobre Malvinas.

    Después vino el neocolonialismo. Empieza cuando terminan las colonias políticas y empiezan las colonias económicas. Nosotros seguimos viviendo el neocolonialismo. El HSBC es un banco colonial. Cualquier multinacional establece sistemas neocoloniales. Lo estamos viendo en la crisis. Ellos tienen una crisis fenomenal ahora y necesitan plata. ¿Qué hacen las empresas multinacionales que tienen su sede en Europa? Se llevan toda la plata que nos sacan a nosotros que la necesitamos. Eso es neocolonialismo.

    Finalmente también termina el neoliberalismo. Es decir estamos en un momento de triple crisis final. ¿Qué viene? No se sabe. Lo que se sabe es que no va a ser neoliberal porque los sistemas no vuelven. No hay un manual que diga esto. Pero cualquier individuo sabe que la vida no vuelve.

    Los datos importantes de este cambio, en el corazón de este cambio está China. No es cualquier cosa. Es el 20% de la humanidad. Para que tengan idea de lo que significa en términos de la población humana, es el país más poblado del mundo. Dos de cada 10 personas son chinos. El segundo país más poblado es la India. Aproximadamente 17-20% de la humanidad. Entre los dos suman el 40% de la humanidad. El tercer más poblado es Estados Unidos, tiene el 4%. Es decir es muy chiquito en términos de población. Los otros dos son monstruos. Entonces lo que pasa en China e India realmente cambia la humanidad, porque por el solo peso de la cantidad de gente que son realmente impactan sobre toda la humanidad. El famoso chiste que si todos los chinos se meten en el agua el resto se ahoga. Hay algo de eso. Si todos saltan, la tierra se sale del eje.

    ¿Qué está pasando con China? Todos sabemos lo que está pasando. Aunque lo sepamos mal, nos encontramos todo el tiempo con cosas que dicen made in China. Chinos por todos lados más la inmigración china que obviamente es familiar porque tenemos el supermercado chino a la vuelta. Esto es parte del cambio que estamos viviendo. Les pido que vean el cuadro. El de arriba muestra mucho. Lo que está en azul es China, lo que está en rojo Estados Unidos. El tamaño económico que tenía China en 1980 y en 1990 es el 5% de EE.UU. En el 2007 ya es casi el 15%. En el 2009 es el 20%. En el 2010 es el 40%. Hoy, en el 2014 es casi la mitad. Apenas en 20 años. Este proceso va a seguir. El actual presidente chino, que subió este año, dice que en el curso de su mandato él quiere que China supere a EE.UU. en poder económico. Este es el cambio, y es gigantesco.

    Abajo la comparación de China con Sudamérica. China era la mitad de Sudamérica y ahora es el doble. Todo en 20 años. ¿Qué tiene China? China tiene chinos, muchos chinos. Es decir personas. Esto es muy importante, porque EE.UU. tiene plata, China lo que tiene es gente. Esto no es menor. Está sentando un nuevo principio de realización social. Fui a China invitado a un Congreso de Wilkipedia. Observé que los chinos no son esas personas con gorritas grises, camisas grises (muestra unas foto). Esa es como la Plaza de Mayo, a las 5 de la mañana están subiendo la bandera Había 20 mil chinos, todos con sus celulares, todos sacando fotos de la bandera que estaba ahí. Eso son los chinos de hoy, y esto demuestra por qué está pasando en el mundo lo que está pasando.

    China tiene una cosa increíble que es Hong Kong. Fue el centro de operaciones de Inglaterra por lo cual Inglaterra desplaza del poder mundial a China. La potencia económica más importante del mundo antes de Inglaterra no era España como todos nos enseñaron, era China. Inglaterra, para desplazar a China, se establece en Hong Kong. ¿Con qué desplaza Inglaterra a China? Con el narcotráfico. Inglaterra descubre que el opio es una gran mercancía que le puede vender a los chinos. Los chinos prohíben la droga en China, pero Inglaterra, y todas las potencias occidentales, incluyendo EE.UIU., le hacen una guerra a China porque no quería que los chinos consumieran droga y habían prohibido el narcotráfico. Ellos destruyeron a China con el narcotráfico. Crearon un banco, que se llama HSBC que descubre que el gran negocio es blanquear la plata del narcotráfico. Para eso crean el HCBC. En Hong Kong hay una sola estatua, donde está ese señor Jackson, en lo que se llama la Plaza de la Estatua y es el Escobar inglés. Es el gerente del HSBC que descubrió que el banco realmente podría ser una potencia mundial si se dedicaba a lavar dinero de narcotráfico. Lo siguen haciendo. Es el cartel del narcotráfico más viejo del mundo.

    Quiero que presten atención en el cuadro de la izquierda. En rojo están los incluidos y en azul los excluidos de toda la población mundial, década por década, desde 1950. ¿Qué porcentaje de la población mundial estaba incluida y qué porcentaje excluida? Se considera incluida ganar 10 dólares por día. Son alrededor de 2.500 pesos por mes. Es un cuadro de una consulta privada porque le interesa a quién le puede vender. Los incluidos son los que consumen, los que van al mercado y gastan plata. Los excluidos no tienen plata para consumir. Fíjense lo que ha pasado en las últimas décadas, y este es un cambio indetenible. Los incluidos en 1950 eran apenas un 3% de la humanidad. Es decir los europeos, los americanos y nadie más. Un pequeñísimo porcentaje de la humanidad, el 12% de la humanidad. Desde 1950 en adelante los incluidos han ido creciendo. En 1970 pasó al 24%, se duplicó. En 1980 sigue igual. En 1990 subió al 35%. Y en este momento estamos aproximadamente en el 40%. Pero hay un dato que es muy importante. Por primera vez, en 2017, en la historia de la humanidad van a ser más los incluidos que los excluidos. Esto no es menor. Es fuerza económica. Tiene que ver con los chinos. Tenemos millones de personas que están saliendo de la pobreza radical y están entrando al mundo del trabajo, al mundo del consumo, a la economía global. Eso es mucho poder. Eso es poder democrático, es poder económico, es poder cultural, es poder nacional. Porque quien más de esos incluidos tenga más poder va a tener. También es parte de nuestro continente. Nuestro continente, digo América Latina, es el más desigual del mundo. Es el que tiene mayor distancia entre los ricos y los pobres. Mucho más que en China, mucho más que en Asia, mucho más que Africa aunque parezca increíble. En América Latina la distancia entre ricos y pobres es mayor que en Africa. Pero en los últimos años hemos reducido muchísimo la pobreza histórica. De hecho por primera vez, creo que informó el Banco Mundial, el año pasado, son más son más los no pobres que los pobres. Siguen siendo muchísimos. Los excluidos son todavía los que están en el agua. Los incluidos somos los que estamos en los botes y los excluidos son los que están en el agua, con los tiburones que le dan vuelta. Nosotros no podemos dejar de sacar gente del agua. Hay una obligación de los sindicatos, de los partidos políticos populares, de las organizaciones, de los movimientos sociales de seguir sacando gente del agua hasta que no quede ningún azul. Pero ahí está la tendencia que estamos viviendo. Pero tampoco va a pasar que esos azules van a reducirse al 10% en la próxima década ni en los próximos 20 años. Esto va a llevar todavía un siglo. Terminar con los excluidos va a llevar un siglo. Esto tiene que ver con lo que nos preguntamos, qué tipo de modelo viene. Habrá que ver si el modelo que viene será capaz de sacar a toda esa masa de excluidos de pasarla a la masa de incluidos. Eso depende de nosotros, de los sindicatos. La mayoría de excluidos son mujeres. Así como hay brecha salarial de género, hay brecha de pobreza y las 2/3 partes de pobres son mujeres. Así que tiene una gran importancia un encuentro como éste para sacar a las mujeres a los pobres y a los excluidos de la exclusión.

    Lo que está claro es que estamos yendo a un nuevo modelo mundial que no se sabe cuál es. ¿Qué características va a tener? Va a ser multipolar. Se acabó Europa y Estados Unidos como único poder mundial. Esto es irreversible. Va a ser no eurocéntrico. El mapa no tiene por qué estar orientado como está. El eurocentrismo es hoy reconocido como un defecto en todas partes. Van a ser muy importantes las relaciones sur-sur. Los latinoamericanos vivimos tanto tiempo pensando en nuestras madres patrias que no nos damos cuenta lo importante que somos nosotros mismos, las relaciones con Brasil, con Perú, con Colombia, Panamá, con Africa, con Asia. Son muchísimo más importantes que las relaciones con Europa o EE.UU. que son el 10% de la humanidad y el resto es el 90%. Pensemos en términos económicos y además es lo que crece.

    Va a ser inclusivo. Esto también está claro. Si el 10% de la humanidad estaba incluida hace 40 años y hoy lo está e 50%, está clara la tendencia. La tendencia es a incluir. Por lo tanto a generar un sistema económico. Yo tengo mis serias dudas si lo que los europeos llaman capitalismo es capitalismo. Porque un capitalismo que solamente tiene un mercado del 10% de la humanidad y el 90% no lo tiene, eso no es capitalismo. A mí me da la sensación que a partir de ahora empieza a haber un capitalismo de verdad, donde todo el mundo puede consumir. Para mí lo de los europeos es saqueo colonial. Roban la plata de Bolivia y con esa plata compran cosas. Así que es muy probable que el modelo al que estamos yendo sea un modelo capitalista, pero tan diferente del que se ha llamado así hasta ahora por los niveles de inclusión que nos va a costar ver en eso algo llamado capitalismo porque va a estar todo el mundo adentro.

    Como éste es un modelo no resuelto y que lo va a ser con las fuerzas que están en pugna depende de nosotros. Tenemos que ser parte de esto. Parece tonto decirlo, porque estamos en Bs. As., estamos como lejos de todas partes, como decía Francisco del fin del mundo. Pero la verdad que en todas partes se está resolviendo esto. Es un sistema mundial. Como sindicato tenemos que ser parte de esta definición. En el caso de la Bancaria, tiene una forma de ser sujeto mundial, de ser parte de este modelo, que es el sindicato global al que pertenece que es UNI. Hay otras formas porque hay centrales sindicales mundiales a las que pertenece la CGT. Por lo tanto tenemos varias maneras de ser sujetos mundiales. Pero si no somos parte del debate del nuevo modelo lo va a ser el Foro de Davos. Tenemos que ser parte para que el modelo que viene tenga una parte nuestra.

    UNI planteó un objetivo muy importante para ser parte, sujeto en mundo: negociar colectivamente con las multinacionales. Lo estamos haciendo. En el caso de bancarios, Brasil Itaú. El sólo hecho de negociar ya nos hace parte. Primero obligarlos a sentarse a negociar, después lograr firmar. Los que estamos en el movimiento obrero sabemos de siempre que ser parte garantiza mejores condiciones de trabajo. Cuando no había paritarias era peor que cuando hay. Esto son paritarias mundiales. En América Latina le estamos prestando especial importancia a negociar con los bancos y con las multinacionales latinas que son muchas. De hecho el Banco Santander es una multilatina, porque de hecho el 80% de sus negocios están en América Latina, a pesar de que su casa matriz esté en Europa.

    Finalmente, la agenda de género. Está en todas partes, porque todo está penetrado por la discriminación de género. Lean en el convenio colectivo las categorías: cajero, gerente, jefe de sección, muchas categorías y de repente hay una que dice enfermera o secretaria. Ahí es femenino. Todo lo demás es masculino. Si el género está metido en el lenguaje, en la forma de pensar que tenemos, entonces está metido en todas partes: en el salario, en el empleo, en la familia. La agenda de género está metida en todas partes, en los convenios colectivos, en los partidos políticos, en las políticas de los gobiernos. En Argentina estamos tan concentrados en discutir los aumentos salariales por la inflación que postergamos los demás temas y entre esos está la agenda de género.

    No deja de ser interesante que Uds. hayan sido de los pocos sindicatos que han logrado incluir en los convenios colectivos cuestiones de género como el tema de la guarderías.