• martes 23 octubre 2018

    04-10-2018

    DE LA PRENSA | La bomba Leliq



    LA BOMBA LELIQ

    La política explosiva del Central para contener el dólar cambió de nombre. Desacreditadas las Lebac, llegó el turno de las Leliq. El Banco pagó ayer hasta un 74% de tasa y “absorbió” 234.000 millones en solo 72 horas. Cada día se pagan casi mil millones en intereses.

    Por Federico Kucher

    El Banco Central continuó ayer con la estrategia monetaria ultra contractiva. La tasa de interés de las Leliq subió al 74 por ciento y la entidad absorbió cerca de 110 mil millones de pesos del mercado. El organismo había retirado otros 53 mil millones de pesos el martes y 71 mil millones el lunes. Estas letras de corto plazo usadas para retirar los pesos de los bancos adelantan problemas de consistencia macroeconómica para los próximos meses. El stock de deuda ya se ubica en torno de 500 mil millones de pesos y se pagan por día casi mil millones en intereses. El Central le cambió el nombre pero el nivel de exposición financiera generado con las Lebac empieza a replicarse ahora con estas letras, en las que únicamente puede invertir la banca.

    La autoridad monetaria usa las Leliq para retirar liquidez de circulación  y moderar la presión cambiaria. El dólar cerró ayer en 38,71 pesos, con una baja de 27 centavos en la jornada y de 3 pesos en la semana. La apuesta del Central es simple. “El tipo de cambio no puede subir de manera persistente si no hay pesos nuevos dando vueltas”, indican. Se trata de una propuesta de manual para intentar contener la tensión cambiaria que se arrastra hace cinco meses. Esta estrategia monetaria no genera dudas en el corto plazo. La advertencia se concentra en el mediano. Los economistas del mercado aseguran que el Central está construyendo una nueva bomba financiera. El stock de deuda en Leliq ya subió un 43 por ciento en los últimos 30 días. Ayer se absorbieron 109.519 millones de pesos, con una tasa de corte promedio del 71,3 por ciento anual y una máxima del 74 por ciento.

    El consultor Walter Graziano es uno de los más críticos. Las cuentas que hace indican que la tasa del Central está generando un déficit cuasifical (desequilibrio por el incremento de los pasivos monetarios) equivalente a 5 puntos del PBI. “La emisión monetaria (oculta) en forma de déficit cuasifical asciende a unos 782 mil millones de pesos al año, o sea 20 mil millones de dólares (equivalente a 5 puntos del PBI). Si esta cifra se suma al rojo financiero del Tesoro de 3,3 puntos, implica un déficit fiscal consolidado superior a 8 por ciento del PBI”, dijo. El economista advierte que la tasa de interés en los niveles actuales no seca la plaza de pesos sino que genera fuertes desequilibrios monetarios para los próximos meses. Las deudas del Central, cuando crecen exponencialmente, terminan por no renovarse. Las Lebac son el antecedente más sencillo para observar las consecuencias del déficit cuasifiscal.

    El incremento de los pasivos del Central no es casualidad. Se trata del resultado de la nueva estrategia monetaria. La entidad quiere llegar a junio del próximo año sin emisión y para lograrlo la única alternativa es no imprimir nuevos billetes. La base monetaria se incrementa por tres motivos. El primero ocurre cuando el Central imprime pesos para comprar dólares en el mercado (y aumentar el nivel de las reservas). Sandleris prometió que no emitirá por esta vía a menos que el tipo de cambio baje de 34 pesos. El segundo factor de emisión esta vinculado con el déficit fiscal. El Central no imprimirá ni un peso para girarle al Tesoro. Esto implica que la meta de emisión cero dependerá principalmente del tercer factor: la esterilización. El Central deberá renovar todos sus pasivos monetarios y los intereses generados por estas deudas para evitar que los pesos prestados vuelvan a circular en el mercado.

    La forma que tiene el Central de convencer a los inversores de renovar estas deudas (y evitar que suba la cantidad de pesos en circulación) es pagando una tasa de interés cada vez más elevada. La autoridad monetaria incrementó en menos de una semana las tasas de Leliq de 60 a 74 por ciento y adelantó que la seguirá aumentando todo lo que haga falta para cumplir con la meta de emisión cero. El último dato de la autoridad monetaria precisó que las Leliq sumaban un stock de 434 mil millones de pesos al 1 de octubre. La deuda supera 500 mil millones de pesos si se agregan las colocaciones de los últimos dos días hábiles. Se trata de un monto superior respecto de la deuda de Lebac (340 mil millones de pesos) y que obliga al Central a desembolsar mil millones de pesos diarios en intereses (cifra equivalente a unos 26 millones de dólares).

    Los bancos embolsan estos pagos y los reinvierten en las Leliq en lugar de prestarlos al sector privado. La demanda de créditos de las empresas y de los consumidores se frenó por la recesión y prestarle pesos a la autoridad monetaria a tasas de más del 70 por ciento parece una decisión adecuada para la banca. Los últimos días, con un dólar en baja y rendimientos en pesos en alza, las entidades financieras hicieron una importante ganancia de corto plazo. El problema es para el Banco Central: no puede seguir renovando permanentemente esta deuda sin un grave deterioro de su patrimonio, y si no renueva la deuda, vuelve a exponerse a nuevos episodios de crisis y corrida cambiaria.

    Publicado en Página 12/4-10-18

    Las Leliqs son la nueva bola de nieve que amenaza con una emisión monetaria masiva

    Analistas advierten por el riesgo de la tasa

    por Mariano Cuparo Ortiz

    Una nueva bola de nieve amenaza al BCRA. Esta vez se trata de las Leliq, el nuevo instrumento de referencia, con el que el Central busca absorber liquidez para frenar a la resiliente crisis cambiaria. Ayer la tasa llegó al máximo de 74% y no deja de crecer. El riesgo es claro: ahora los vencimientos ocurren en forma diaria y cada Letra tiene una duración de sólo 7 días. Por cada $100 en Leliq, el Central le debe a los bancos alrededor de $170 que debería emitir si deciden no renovarle, si los ahorristas deciden salir de sus plazos fijos. Eso en pleno plan de emisión cero.

    No hay muchos misterios sobre los costos que la nueva política monetaria tiene sobre la economía real. El BCRA decidió un apretón y desde entonces hubo una disparada en la tasa que afecta a las Pyme, la inversión y el empleo.

    Pero además hay un riesgo alto en lo monetario. Si bien algunos economistas destacan que las Leliq son más estables porque sólo están en manos de los bancos, otros advierten que la dinámica es similar: esas posiciones bancarias en Letras de Liquidez dependen de los depósitos en pesos. Si un día los ahorristas observan que la tasa ofrecida no es satisfactoria, se pueden ir otros activos y los bancos no tendrán con qué seguir renovándolas. E irse de Leliq no es tan difícil como irse de las Lebac. Los tenedores ya no tienen que esperar un mes para que venzan y no perder dinero. El vencimiento siempre está ahí nomás.

    "El instrumento es bueno. El drama es la tasa. Con un apretón monetario como el decidido lo más probable es que crezca por mucho tiempo. En los primeros tres días la tendencia es hacia la suba y arrancando de niveles extremadamente altos que lucen insostenibles", dijo el analista financiero Christian Buteler.

    Efectivamente la tasa mostró hasta ahora un ritmo a puro crecimiento: en promedio el primer día fue de 67,175%, el segundo de 69,465% y el tercero de 71,267%. La máxima fue de 71,999% el primer día, de 73% el segundo y de 74,037% el tercero. El stock, por su parte, ya alcanzó los $432.000 millones. A eso hay que sumarle los intereses.

    "Vencen todos los días; frente a un problema externo o interno se le puede llegar a escapar. Las Lebac te obligaban a asumir pérdidas si te querías ir antes del vencimiento pero ahora esperás unos días y listo. Devenga interés al 70%, con capitalización semanal; el BCRA tiene que absorber eso y si lo deja libre se va a la base monetaria", explicó Buteler. Y se sabe: si va a la base monetaria puede ir al dólar. Tal como explican desde el BCRA: si no hay pesos en el bolsillo, no se pueden comprar dólares. Y viceversa.

    El jefe de Research de Max Valores, Ezequiel Zambaglione, no coincidió del todo con la visión de algunos analistas que sostienen que las Leliq son más estables porque sólo las operan los bancos y explicó su mecanismo: "En realidad, el escenario es similar al de las Lebac. Antes la gente compraba Lebac directamente. Hoy el BCRA sube el interés de las Leliq, vía apretón monetario, para que los bancos ofrezcan más tasa a los depósitos y de hecho ahora ofrecen 45-50%. Eso está en línea con lo que ofrecían las Lebac. Ofrecen esa tasa para que no se vayan a dólares. Y una corrida sería igual a la de las Lebac. Si la gente piensa que la tasa es poca contra la devaluación, el BCRA va a tener que subir la tasa de las Leliq a los bancos para que, a la vez, estos ofrezcan más tasa a los depósitos".

    Así, una nueva "bomba" amenaza a la política monetaria. El stock promete ser creciente en pleno desarme de Lebacs y en contexto inflacionario y los partidos definitorios se juegan de manera diaria.

    Publicado en Bae Negocios/4-10-18