• sábado 07 diciembre 2019

    28-11-2019

    Diálogo | Acuerdo social



    Sergio Palazzo participó, junto a Mercedes Marcó del Pont y Carlos Tomada, de la mesa sobre “Diálogo en torno al acuerdo social”.

    A menos de dos semanas que asuma el nuevo gobierno nacional que presidirá Alberto Fernández, FIDE (Fundación de Investigación para el Desarrollo)  realizó su último desayuno del año en el salón auditorio de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).

    Mercedes Marcó del Pont realizó un repaso de la coyuntura económica.  Sostuvo que "la regulación de la fuga de capitales se transformó en un factor esencial en la estabilización del mercado de cambios, condición necesaria para ingresar en un camino de recuperación de la economía".

    Palazzo, por su parte, postuló la necesidad de implementar el acuerdo propuesto por Marcó del Pont en dos etapas diferenciadas. “La primera, que será preciso poner en marcha de inmediato, deberá atender tres necesidades urgentes e impostergables: acabar con el hambre en la Argentina, asegurar la provisión de medicamentos esenciales y mejorar la situación económica de los más perjudicados por las políticas de los últimos cuatro años. La segunda etapa deberá lidiar con cuestiones estructurales que exigirán un compromiso constante y perdurable de todos los sectores involucrados: erradicar el trabajo en negro, promover la igualdad mediante una reforma tributaria progresiva, impulsar el ahorro interno en moneda local y mejorar la calidad educativa, entre otros”.

    Subrayó en su exposición que el progreso tecnológico debe servir para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y no de excusa para recortarles sus derechos. “No es lo mismo la invención del lavarropas, que revolucionó la vida hogareña y al mismo tiempo generó miles de empleos calificados necesarios para su fabricación, que una app como UBER, que modifica marginalmente el sistema de transporte a costa de precarizar el empleo”. También remarcó que los avances de productividad deben reflejarse en los salarios de los trabajadores (hoy un empleado bancario administra cinco veces más cuentas que hace unos años pero esa carga adicional no se condice con lo que gana). “Por esolas paritarias no pueden ser solamente la discusión del ajuste por inflación de los salarios, que es a lo que nos llevó el gobierno de Macri”.

    Por último, expresó un “mea culpa” por las divisiones del movimiento obrero y su compromiso de priorizar la unidad sindical, más allá de las diferencias con dirigentes “que podrían haber hecho un poco más” para enfrentar el daño que la política económica de Macri le infligió a los trabajadores.

    A su término, Tomada precisó que el gobierno de Macri “nos lega un aprendizaje social profundo, que se manifiesta en el convencimiento de que el desarrollo con inclusión social solo puede alcanzarse mediante el trabajo, y que ese trabajo debe ser formal y con derechos". Y apoyó la advertencia de Palazzo sobre la pretendida “modernidad” que sólo persigue disimular la precarización del empleo. “A los que pedalean en bicicleta les dicen que son emprendedores y los tratan como esclavos, y también les dicen que como son modernos no pueden aspirar a los mismos derechos que los trabajadores de antes”.

    El ex Ministro de Trabajo advirtió que el próximo gobierno asumirá en un contexto geopolítico adverso, en el cual los gobiernos latinoamericanos apuestan a la desintegración regional, lo cual, en caso de concretarse, nos privaría de un instrumento fundamental para el desarrollo. "Esa dificultad torna más crucial aún la necesidad de procurar la unidad interna mediante un acuerdo social que eluda algunas confrontaciones que nos dividieron en el pasado porque es la única manera de acumular fuerzas para dar las nuevas peleas y que exprese el mensaje de las urnas".